He percibido que en mis últimos escritos sobre educación se encuentra como constante una postura crítica haca los sistemas escolares. Esto me ha hecho recordar un libro leído hace muchos años, “La sociedad desescolarizada”, en el cual Ivan Illich plantea como tesis central la falta de eficiencia de la educación institucional, en comparación con otros modos de aprender más tradicionales (por ejemplo los oficios o la transmisión oral de viejos a jóvenes en algunas culturas). Publicado en 1971, fue en esos momentos calificado como radical, revolucionario, provocativo. Hoy, 37 años después, sus planteamientos no dejan de ser vigentes. El lingüista norteamericano Noam Chomsky hace un planteamiento similar en el 2001 en su aclamado libro La (des)educación, en el que se compilan una serie de brillantes textos sobre el tema redactados a lo largo de su prolífica carrera intelectual.

La escuela no ha existido siempre, no así la educación y el aprendizaje, actividades intrínsecas al ser humano. ¿Cómo era la sociedad antes de las escuelas?, ¿Cómo se conservaba la cultura y se desarrollaba el conocimiento? ¿Qué métodos se utilizaban para la enseñanza?¿cómo se definía lo que era “necesario” aprender? ¿En qué medida es verdadera la tesis de Illich?¿ es la educación des-institucionalizada una alternativa para crear un mundo mejor?

El movimiento bípedo y el lenguaje hacen al ser humano interactuar con el mundo y con sus congéneres de manera “superior” a otras especies y les hace inevitable aprender en cualquier entorno en el que, con libertad, se desenvuelvan. Basta observar a un grupo de niños pequeños en un jardín, a un par de adolescentes en un parque, a un equipo de adultos en una reunión de trabajo, para darse cuenta que no pasa un segundo sin que estas personas estén realizando actos cognitivos que fortalecen sus habilidades sociales y de pensamiento.

Pero ¿qué sensación nos queda cuando observamos a un grupo de 45 niños o estudiantes universitarios, sentados con la consigna de no expresarse, a menos que reciban autorización explícita de esa persona frente a ellos recitando información casi de memoria de cursos que han dictado durante años? ¿Qué misteriosos procesos mentales suceden en esos seres, en los cuales la interacción/expresión se limita en algunas ocasiones a “trabajar en equipo” o “exponer” frente al grupo? Casi puedo asegurar que la respuesta no está relacionada, en la mayoría de los casos, con los objetivos de aprendizaje planteados en el plan de estudios de la materia impartida.

Tengo muy presentes los comentarios de algunos estudiantes, quienes manifiestan que al salir del aula al “mundo real”, con el fin de realizar prácticas profesionales o servicio social por ejemplo, se dan cuenta de que “no saben nada” y que en un par de meses aprenden “lo que no habían aprendido” en 15 años de escuela. En esos casos la tesis relativa a la ineficiencia de los sistemas escolares planteada por Illich y Chomsky se acerca a la realidad.

¿Cuál es el impacto social de esta premisa? A veces parece ser que la escuela está muy lejos de fortalecer las potencialidades de los sujetos y por lo tanto de las comunidades que conforman, y se acerca más a cumplir la función de domesticarlos para adaptarse a sociedades cada vez más excluyentes, entregadas al consumo irracional y lo más preocupante, para sentirse impotentes e incapacitados para que de manera organizada y participativa logren transformar y, cada vez de manera más urgente, conservar el planeta.

Hoy, con la existencia de Internet y sus posibilidades de interacción social a nivel global, por primera vez en muchos siglos, se vislumbra la posibilidad de la desescolarización (¿desdomesticación?) de la sociedad, el acceso al conocimiento y a la información fuera del contexto institucional comienza a volverse una realidad. El ideal democratizador de la red es una apetitosa (para la autora de este texto) amenaza para los sistemas escolares y una oportunidad, aunque aún lejana para muchos, de generar entornos de aprendizaje más apegados a nuestros orígenes, a los modos en los que nacimos aprendiendo: sin limitaciones impuestas por la corriente de pensamiento dominante, sin restricciones convenientes para mantener el statu quo de los poderosos, sin que se considere a la expresión, dialogo y asociación libre una amenaza. Ahora reproduzcamos esos “nuevos” modelos en el mundo real y permitamos que nazca, en conjunto con esos “nuevas” maneras de aprender, un “nuevo” modo de interacción y por lo tanto un “nuevo” mundo para todos.

5 Thoughts on “¿Una sociedad sin escuela?

  1. lo malo es que el contenido on-line noe sta regulado.. y por lo tanto no es de fiar al 100%

  2. Mi estimada cintia, aqui te va el ya acostumbrado comentario… jeje

    Pues, como de costumbre, estoy de acuerdo con lo que expones. (a poco no se siente bonito toparse con gente compatible mentalmente con uno? jaja) Mis comentarios serian:

    Estoy de acuerdo, “el sistema” está obsoleto, y agonizando. Ciertamente algo salió mal hace tiempo, y seguimos arrastrando un modelo que YA NO APLICA para el mundo nuevo en que vivimos. Justo como mencionas, mi experiencia universitaria me permitio vivir y darme cuenta de que las universidades hoy por hoy NO enseñan a sus alumnos a pensar por si mismos, los enseñan a memorizar datos, básicamente. Tan es así que la MEJOR PROMEDIO de mi generación de Ingeniería en Sistemas fue una chica que sinceramente, no tenía ni P. idea de que son los sistemas de información. Como logro el mejor promedio? Memorizando todo como robotito. De verdad, era increíble ver sacar 10 tras 10 tras 10 a una persona que evidentemente no tenía ni idea de informática. Es muestra de las fallas del sistema. Del mismo modo opino similar: todo lo que me “enseñaron” en la escuela me sirvió para un carajo al salir al MUNDO REAL. Y en la práctica he aprendido cosas que en la vida si quiera mencionaron en la universidad. Es muy triste, y muy real.

    Afortunadamente también comparto tu emoción y esperanza por que los nuevos medios vengan poco a poco a revolucionar y cambiar este modelo. Yo por ejemplo, todos los dias aprendo nuevas cosas gracias a google e internet. He tenido acceso a materiales, conocimientos, experiencias, que de no ser por internet, jamás hubiera podido obtener en mi educación “formal” universitaria.

    Lo más triste es que al menos en informática, la mayoría de las universidades mexicanas enseñan conceptos y tecnología con AÑOS de estar obsoletas y muertas. Ni siquiera se toman la molestia de modernizar sus conocimientos. Resultado? Tengo por ahí varios compañeros de sistemas que hoy por hoy trabajan de polleros (si, VENDIENDO POLLOS), vendedores de tarjetas de bancos, gerentes de boutiques de ropa, y claro, sin mencionar los innumerables desempleados.

    Si, es muy triste el estado actual de la educación, pero afortunadamente tenemos esa esperanza que son los nuevos medios. Veremos como va evolucionando todo esto. Espero de corazón que sea para lo mejor.

    Saludos,
    Camilo

  3. @::jubilo::haku::
    Por eso se supone que en la escuela te enseñaron el pensamiento crítico y no aceptar una sola fuente (como un libro o wikipedia), o lo que dice una figura de autoridad (como la maestra o el presidente) como “La verdad.” Es importante comparar y contrastar todas las fuentes disponibles y quedarte con tus propias conclusiones.

    @semilla En lo personal pienso que el sistema educativo en sus orígenes (el pensamiento de José Vasconcelos) fue desarrollado no sólo con buena sintenciones, sino de una manera útil y con el objetivo de preparar a las personas para enfrentarse a la vida real. El problema es que con el paso de los años se fue pervirtiendo y reformando hasta la institución “domesticadora” que es actualmente.

    Cuando oigo un comentario sobre alguien que aprendió más en uno o dos meses en el “mundo real” (en específico, en su trabajo), casi siempre puedo demostrarle que los conocimientos que ocupa para hacer su trabajo están en las diez primeras páginas de sus libros de preparatoria o de los primeros libros de la carrera. Es decir, que los conocimientos estaban ahí, listos para ser tomados y que desde el principio los pudo haber aprendido en 2 meses y quién sabe qué rayos estuvo haciendo el resto de los 5 años en la universidad.

    En términos crudos podría decir que quien no aproveche los conocimientos de la educación básica, está condenado a ser un esclavo el resto de su vida o hasta que los entienda por completo. Con ‘esclavo’ me refiero a la falta de libertad de uno para tomar decisiones importantes sobre su propia vida, que en su lugar son tomadas por alguien más, como el gobierno, el empleador, la iglesia, el banco, etc.

    Aunque por otra parte, también diría que he aprendido mucho más como analfabeta funcional. Es decir, de manera empírica. Pero no cambiaría eso por mi gratuita y laica (aunque ineficiente) educación básica. Es decir, estudiando en un libro o simplemente nacer en una familia de campesinos puedo aprender a sembrar una milpa. La diferencia (tal vez un mal ejemplo) es que tal vez en el libro pueda leer que la calidad de mi cosecha dependerá más de las técnicas empleadas y el tiempo en el que lo haga, que de rezarle a un santo.

    La falla del sistema educativo básico y la decepción que ocasiona al parecer ser algo obsoleto y diferente al “mundo real” es precisamente esa disociación que tiene con el mismo. Es esa separación taxonómica de los conocimientos en “materias” y la falta de experiencias constructivistas e interdisciplinarias. Es decir, que geografía no sea poder recitar las capitales de los estados y un tercio de las capitales del mundo porque a la maestra no le dió tiempo cubrir el programa, sino poder ubicarse uno mismo en el mapa aún cuando se esté perdido. Que las matemáticas no sean hacer operaciones aritméticas por años, sino poder entenderlas y encontrarlas en la música, en las flores o en los videojuegos, o utilizar los conocimientos de óptica en física para tomar una buena fotografía.

    No veo nada malo que alguien con un título universitario se dedique a vender pollos o cualquier actividad que aparentemente no tenga nada qué ver, siempre que utilice sus habilidades y conocimientos en su trabajo y con ello pueda diferenciarse del resto que se dedican a la misma actividad.

    Finalmente, quisera hablar de un par de falacias que surgen con internet y su capacidad para conectarnos y acercarnos a los conocimientos.

    La primera es pensar que el conocimiento en la red, por ser más abundante y más nuevo es mejor. En Internet podemos leer sobre el funcionamiento del Large Hadron Collider, o el Gran Telescopio Milimétrico, pero no por eso la mecánica Clásica de Newton queda obsoleta o invalidada. Y no aprenderemos “mejor” la mecánica de Newton si leemos en wikipedia que en un libro de la SEP.

    La segunda falacia es pensar también que 40GB de eBooks son mejores u ofrecen mejor aprendizaje que el viejo y maltratado libro de la SEP. De nada sirve tener una biblioteca entera en la palma de la mano si no se sabe leer, analizar, sintetizar y generar nuevos conocimientos.

  4. Cintia Fernandez on August 15, 2008 at 12:13 am said:

    Antes que nada en verdad agradezco que se tomen su tiempo en leer los posts de este blog y sobre todo comentar.

    Precisamente creo que eso es parte de lo rico del internet, poder expresarse y compartir con personas que de otra manera tal vez nunca te enterarías cómo piensan a pesar de que como dice Camilo, son de alguna manera compatibles en temas interés, aunque no necesariamente estemos 100% de acuerdo.

    En verdad los invito a leer los libros que cito de Illich y Chomsky, sería muy vanidoso decir que las ideas de este post son mías, en realidad me inspiré en los dos autores, a quienes he leído desde hace muchos años y creo que tanto ellos, como las corrientes de pensamiento que fundaron, son una fuerte influencia en mi forma de pensar. Obviamente en este corto texto se aborda la temática de manera muy superficial en comparación de los brillantes textos de estos grandes filósofos.

    También quiero enfatizar que mi crítica va sobre todo a los “SISTEMAS”, más que a los actos educativos concretos que suceden en la escuela, muchos de ellos de un altísimo valor formativo. Porque la escuela no puede reducirse a las políticas públicas o a las decisiones, o falta de ellas de unos cuantos. En ningún momento le restaría valor a los innumerables maestros que entregan su vida a la tarea de formar seres humanos, ni tampoco a los estudiantes que son capaces de sacarle el mayor partido a su educación formal. Eso sería como “escupir al cielo”, yo soy profesora en ámbitos formales, además de que en ellos me formé y sé que las horas clase son una gran oportunidad de crecimiento personal para todos los involucrados en los procesos de enseañanza-aprendizaje, si es que cada minuto es aprovechado al máximo para establecer diálogos participativos y desarrollar habilidades de pensamiento crítico y creativo.

    Ya que andan por acá, me encantaría que me sugirieran temas relativos a la educación que les pareciera interesante que se tratasen en este blog.

    Saludos y va un abrazo para mis queridos lectores comentantes!!!!
    Cintia/Semilla

  5. DAN
    pero sin escuela.. donde aprendes ese pensamiento crítico… recuerda que el post trata justamente de eso…

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